7 abr 2017

SOBRE EL DEBATE, CONCEPTO Y NIVEL DE MAESTRÍA EN COLOMBIA

SOBRE EL CONCEPTO Y NIVEL DE MAESTRÍA (MASTER, MAGISTER, MAESTRO) Y LA PROPUESTA DE MAESTRÍAS O MASTER TÉCNICO EN COLOMBIA: estrategia disruptiva para el fortalecimiento del sistema educativo colombiano

De acuerdo con el documento CINE 2011, la Clasificación Internacional Normalizada de Educación CINE ( http://www.uis.unesco.org/Education/Documents/isced-2011-sp.pdf) se concibe “como un marco que facilita la clasificación de actividades educativas, tal como son definidas en los programas y las certificaciones otorgadas por estos, en categorías consensuadas a nivel internacional” y “las definiciones y conceptos básicos de la CINE se han formulado de modo que sean universalmente válidos y aplicables al espectro total de sistemas educativos”. Además “la CINE clasifica los programas educativos de acuerdo a sus contenidos en función de dos variables de clasificación cruzadas: niveles de educación y campos de educación”.

Los niveles de educación están así definidos:

Nivel CINE 0 – Educación de la primera infancia
Nivel CINE 1 – Educación primaria
Nivel CINE 2 – Educación secundaria baja
Nivel CINE 3 – Educación secundaria alta
Nivel CINE 4 – Educación postsecundaria no terciaria
Nivel CINE 5 – Educación terciaria de ciclo corto
Nivel CINE 6 – Grado en educación terciaria o nivel equivalente
Nivel CINE 7 – Nivel de maestría, especialización o equivalente
Nivel CINE 8 – Nivel de doctorado o equivalente

Los niveles 5, 6, 7 y 8 corresponden a la denominación Educación Terciaria

De acuerdo con la codificación de programas y logros educativos, en los 25 campos de educación, estructurados en torno a 9 grupos amplios (Educación; Humanidades y Artes; Ciencias sociales, educación comercial y derecho; Ciencias; Ingeniería, industria y construcción; Agricultura; Salud y servicios sociales; Servicios), cada uno de estos niveles especifica entre educación general y vocacional, para los niveles CINE 2, 3, 4 y 5; así como entre educación académica y profesional para los niveles CINE 6, 7 y 8.

Sobre este marco, es necesario enfatizar que el desarrollo conceptual de nuestro sistema educativo colombiano (de educación general y académica) poco aborda y reconoce, de manera diferenciada y apreciativo, por su naturaleza, la concepción vocacional y profesional, que a su vez hace parte de unos mismos propósitos y principios educativos. Es el caso, por ejemplo, de la Formación Profesional Integral que desarrolla el SENA (Ley 119 de 1994 y CONPES 81 sobre creación del Sistema Nacional de Formación para el Trabajo).  

Ante las múltiples inquietudes que suscita en el sector académico colombiano que el SENA desarrolle programas de formación de nivel 7, se hace necesario abrir la discusión de manera contextual y sincera para poner en perspectiva coherente este tema de manera integral, de acuerdo con referentes internacionales.

Las experiencias de países y regiones en el mundo que han avanzado en el diseño e implementación de Marcos de Cualificaciones (http://www.cedefop.europa.eu/en/events-and-projects/projects/national-qualifications-framework-nqf) demuestran que es absolutamente necesario la construcción de mecanismos estandarizados de equivalencias, para el reconocimiento de estas dos naturalezas de educación (general-académica; vocacional-profesional) ya que ambas contribuyen, de manera diferenciada, a la construcción de unas mismas estrategias de desarrollo e inclusión económica y social de los países.

De allí que las definiciones CINE Nivel 7 para las Maestrías, Master, de denominación académica o profesional, que se comienza a proponer en Colombia, a nivel internacional se han logrado superar. Si se busca, por ejemplo, Maestrías en Finlandia o en Australia, en Francia o Alemania, también en Estados Unidos de Norte América, como esta nueva concepción que aquí se habla o propone, ya están conversando sin problema como sistema; porque existe un mutuo reconocimiento entre estas dos naturalezas y como fines educativos mismos; no hay lío alguno entre unas Maestrías y otras. La diferencia está, más bien, entre qué institución oferta qué tipo de Maestría: si una institución oferta en el ámbito académico u otra lo hace en el ámbito profesional. O una misma institución oferta ambas naturalezas. Sólo aquí en Colombia se quiere que el concepto Maestría (porque no hablamos de niveles de cualificación) sea exclusivo para lo académico; desconociéndose que también la formación profesional puede desarrollar el nivel 7.

Diciéndolo de otra manera; mientras a nivel internacional es un solo concepto el de las Maestrías o Master, de nivel 7, y su oferta varía según el tipo de institución, académica o profesional, en Colombia existe –y se quiere monopolizar- esta denominación de manera cerrada y exclusiva para un solo tipo institución. Concepto que debe ser amplio, en cuanto el reconocimiento de naturalezas distintas de educación y formación, para todos los colombianos, con principios de inclusión, equidad y desarrollo económico y social.

7 sept 2016

Los desafíos de los sistemas educativos...

Hace un tiempo atrás reflexioné por uno de los propósitos de la educación. Fuera de fortalecer la razón de ser del Ser Humano, como Ser, y en su relación con los otros, desde la concepción de ciudadanía, también está un factor fundamental: los propósitos del hombre en sociedad, desde su condición propia y responsabilidad colectiva, como fuente de riqueza, individual y colectiva.

En este sentido, para despejar dudas y darme tranquilidad, encontré una buena síntesis en una expresión del Santo Padre Francisco: en el trabajo también está la dignidad del hombre.

Por ello, pensar la educación dentro de los propósitos de una sociedad, de un País como Colombia, implica no mirar de manera miope su gran responsabilidad en cuento sociedad relacionada con otras sociedades en esta, como algunos la llaman, la aldea global. Por ello, lo que deje de hacer alguno lo estará haciendo otro. De allí la importancia de lo que se haga y promueva con la educación como estrategia estratégica para mejorar el porvenir colectivo.

Si el cambio tecnológico está desafiando el papel de la educación y con ella la respuesta social a las exigencias de ese entorno global, una buena reflexión me llega con la lectura de este artículo, titulado en español "la carrera entre hombre y máquina", que habla la paradoja que puede existir entre el desarrollo tecnológico y las exigencias ocupacionales (viejas vs nuevas) que ello puede producir para mejorar las condiciones de trabajo de las personas.

Y es que ésto está ámpliamente relacionado con lo que la educación desarrolla y promueve, como sistema, para el fortalecimiento de una sociedad más próspera en cuanto las exigencias de los entornos cambiantes y volátiles. De allí los interrogantes que me deja esta interesante presentación de la OCDE, que recomiendo su lectura cuidadosa y crítica. Una mirada sobre las nuevas habilidades para la productividad, la innovación y la inclusión social... Desafíos para nuestro sistema educativo.

Qué agradable sería entrar en diálogo con quien le interese estos temas.... y en el marco del actual desarrollo de la política pública en el País en materia de la creación e implementación del Sistema Nacional de Educación Terciaria.

4 ago 2016

Titulos Profesionales y Formación Profesional SENA

La formación profesional integral del SENA se enmarca, desde su origen de creación en 1957, en la necesidad de formar personas calificadas para las necesidades del sistema productivo nacional, sin obligación de regirse por los requerimientos formales del sistema educativo. Es por ello que después de la constitución de 1991 el marco normativo nacional definió un régimen especial para el SENA (Ley 119 de 1994), como líder para el país del sistema nacional de formación profesional, paralelo al sistema educativo nacional tradicional (Ley 30 de 1992 y Ley 115 de 1994). Este último ligado al reconocimiento vía títulos de la educación formal y el primero ligado al reconocimiento vía certificados de la educación no formal –ahora educación para el trabajo y el desarrollo humano, Ley 1064 de 2006- e informal.

A nivel internacional (clasificación UNESCO CINE, Clasificación Internacional Normalizada de Educación) se distinguen dos naturalezas educativas: la General, o Académica, y la Vocacional, o Técnica-Práctica. Y el concepto profesional, como concepto general, en muchos casos a nivel internacional -por el desarrollo de sus sistemas educativos-, da cuenta de estas dos naturalezas. Por lo que la Formación Profesional Integral del SENA, como parte de la concepción Vocacional o Técnica, no constituye la concepción profesional que refiere la educación académica en Colombia. 

De acuerdo con la Real Academia de la Lengua, Profesión (del Latín professio, -ōnis ) significa:
1. f. Acción y efecto de profesar.
2. f. Empleo, facultad u oficio que alguien ejerce y por el que percibe una retribución.
3. f. Conjunto de personas que ejercen una misma profesión.
4. f. Ceremonia eclesiástica en que alguien profesa en una orden religiosa.

Profesional significa:
1. adj. Perteneciente o relativo a la profesión.
2. adj. Dicho de una persona: Que ejerce una profesión. U. t. c. s.
3. adj. Dicho de una persona: Que practica habitualmente una actividad, incluso delictiva, de la cual vive. Es unrelojero profesional. U. t. c. s. Es unprofesional del sablazo.
4. adj. Dicho de una persona: Que ejerce su profesión con capacidad y aplicación relevantes. U. t. c. s.
5. adj. Hecho por profesionales y no por aficionados. Fútbol profesional.

Teniendo en cuenta que se le ha de llamar Profesional a aquella persona que ejerce una Profesión y que son Profesiones todas aquellas actividades clasificadas dentro de una misma categoría, poseedora de sentido económico y social, podría establecerse, por lo tanto, que Profesión es la acción y efecto de profesar y/o ejercer un oficio, una ciencia, una disciplina o un arte. Y que por esta clasificación con sentido resulta ser el empleo o el trabajo que alguien ejerce y por el cual recibe una retribución económica, de acuerdo con el grado de responsabilidad y autonomía que le amerita su ejercicio profesional.

Por lo anterior, el concepto de la Formación Profesional que desarrolla el SENA, e Integral como una auto-responsabilidad declarada para humanizar la formación técnica, conlleva a formar y calificar (cualificar), desde el hacer práctico, personas para el ejercicio pleno de actividades productivas, clasificadas con sentido económico y social, de acuerdo con requerimientos y perfiles ocupaciones. De allí que esta concepción de formación profesional no se contrapone con la concepción de títulos profesionales que desarrolla el sistema educativo nacional (Técnicos Profesional, Tecnólogos y Universitarios), ya que éstos títulos académicos perfilan –como promesa- la capacidad profesional de una persona mediante un proceso formativo desde el abordaje y concepción académica; y no práctica como el primero.

La formación profesional integral que desarrolla el SENA tiene esa relación e intencionalidad directa entre el deseo y la generosidad del maestro por enseñar y formar en la práctica, desde el que-hacer de su experticia, al aprendiz que tiene el interés y la motivación por recibir y aprender, dejarse enseñar, generosamente, desde el proceso formativo del maestro para un desarrollo profesional equivalente al del Maestro; en experticia, conocimientos, habilidades y destrezas. Y para el caso de la formación académica, este qué-hacer está ligado más al proceso de enseñanza-aprendizaje a partir del desarrollo teórico y disciplinar de los conceptos, como apuesta asertiva, desde el conocimiento, para un ejercicio profesional acorde con su formación académica que le define su título (cualificación).

17 feb 2016

Por una nueva institucionalidad educativa y formativa en Colombia

A mediados del siglo pasado, Colombia se enfrentaba a dos contextos adversos en cuanto a sus propósitos de consolidar un modelo de País para el desarrollo económico, político y social de sus habitantes: por un lado, un contexto interno, de histórica y eterna violencia política (bi-partidista), por la configuración y consolidación de un Modelo de Estado acorde con los intereses contrapuestos (Liberales/federalistas vs Conservadores/Centralistas); por el otro, un contexto externo, de crisis económica (con secuelas políticas) producto de la segunda guerra mundial, que condicionó  la precaria capacidad de desarrollo industrial.
Desde estas dos realidades, desde el propósito de configurar un modelo de Estado y un modelo de desarrollo País, Colombia se ha enfrentado, y se sigue enfrentado, con la dificultad de consolidar una institucionalidad que asegure su identidad en cuanto un modelo de desarrollo; que pueda estar soportado por claras definiciones en materia de educación y formación. Y esa precariedad se puede observar más claramente con la revisión y evolución reciente de las políticas en esta materia.
Con la Constitución de 1991, con la cual que se quiso superar una serie de dificultades políticas internas, y así mismo ajustar la estructura del Estado al nuevo contexto geopolítico internacional (el fin de la guerra fría) y a las exigencias de los organismos multilaterales (por la crisis de la deuda externa), el gobierno de turno comienza a desarrollar una institucionalidad proclive a los propósitos de desarrollo económico y social del País y que aún no hemos consolidado. Ya que el factor capital humano, como punto de reflexión en este escrito, que desde siempre se ha establecido como requisito indispensable para el desarrollo del aparato productivo, no ha estado clara y coherentemente definido y tratado en la agenda de los distintos gobiernos. Por ello hoy día el propósito de crear un Sistema Nacional de Educación Terciaria viene causando tanta intranquilidad en todo el estamento educativo y formativo del País.
Cuando el informe Mónitor del año 1993 define que son siete los sectores estratégicos para la productividad y competitividad del País, y que el factor capital humano es clave y fundamental para su desarrollo, tres leyes asociadas a este propósito se gestaron con particulares definiciones pero que hoy día, después de 20 años de desarrollo normativo, nos tienen en un entramado institucional contrario a esta aspiración. Y que el pretendido sistema nacional de competitividad e innovación no ha logrado involucrar coherentemente a sus estrategias de actuación.
Por un lado, con la Ley 30 de 1992 se buscó organizar la educación superior del País, después de los desarrollos logrados en este sector conforme lo establecido por el Decreto 80 de 1980. Allí se establece que el acceso a este nivel –de educación formal- se lograría por quien hubiese terminado la educación media y tuviese los méritos requeridos por cada institución habilitada, conforme su autonomía institucional. Así mismo definió que este nivel tendría tres denominaciones de formación y titulación de pregrado: Técnico Profesional, Tecnólogo y Universitario. Pero luego, por virtud de la Ley 749 de 2002, bajo el concepto de ciclos propedéuticos, el ingreso a la educación superior se puede hacer con el desarrollo de programas de formación técnica profesional desde el término de la educación básica secundaria.
De otro lado, con la Ley 115 de 1994, denominada Ley General de Educación, se establecen las categorías de Educación Formal, No Formal e Informal. Siendo la Educación Formal “aquella que se imparte en establecimientos educativos aprobados, en una secuencia regular de ciclos lectivos, con sujeción a pautas curriculares progresivas, y conducente a grados y títulos”. Señalando además que posterior al nivel medio, formal, sigue el de la educación superior regido por la Ley 30. Sobre la educación No-Formal señala que “es la que se ofrece con el objeto de complementar, actualizar, suplir conocimientos y formar en aspectos académicos o laborales sin sujeción al sistema de niveles y grados”, o títulos de la educación formal. Y sobre la educación Informal reza que es “todo conocimiento libre y espontáneamente adquirido, proveniente de personas, entidades, medios masivos de comunicación, medios impresos, tradiciones, costumbres, comportamientos sociales y otros no estructurados”. Además, con esta Ley se comienza a introducir el concepto de Educación/Formación para el trabajo.


Concomitante con la Ley 115, se promulga para ese mismo año la Ley 119 que re-estructura el SENA, dejando vigente el concepto de la Formación Profesional, como formación para el trabajo, con el cual fue creada esta institución en 1957, como parte de la estructura del Estado, y con el propósito de promover y atender los requerimientos de cualificar y formar el recurso humano requerido por la incipiente industrialización nacional. De allí que su misión reza que “El SENA está encargado de cumplir la función que le corresponde al Estado de invertir en el desarrollo social y técnico de los trabajadores colombianos, ofreciendo y ejecutando la formación profesional integral, para la incorporación y el desarrollo de las personas en actividades productivas que contribuyan al desarrollo social, económico y tecnológico del país”.
Con base en estas tres normativas, la institucionalidad que se ha desarrollado ha configurado escenarios difíciles para propender por una estructuración clara y coherente que fomente la formación de capital humano requerido para los propósitos de productividad y competitividad que requiere el País; ya que los diversos informes entregados por el Sistema Nacional de Competitividad así lo indican. Porque no se tiene un sistema, una clara institucionalidad, en toda su extensión de la palabra, incluyente, que reconozca las capacidades, competencias, de las personas en cuanto los requerimientos de pertenencia que exige la inobjetable globalización económica.
El CONPES 3674 de 2010 ha querido atender este desafío, como estrategia de política pública, pero la institucionalidad creada, bajo el aparo de estas tres normativas, está impidiendo que se logren verdaderos propósitos de país, asociados a la configuración de un modelo de desarrollo promovido por un sistema educativo y formativo más proclive a los propósitos de un Estado mucho más próspero y justo para todos. Por lo tanto, pensar en un sistema educativo y formativo, distinto, desde el enfoque de derechos, requiere ordenar/construir una institucionalidad más incluyente para todos; y en ese sentido, a determinar con claridad el papel de los diversos actores involucrados (entre ellos al SENA).
El pretendido Sistema Nacional de Educación Terciaria (SNET), en consecuencia, inscrito en el Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018, artículo 58, se convierte en un pretexto (necesario) para configurar una nueva institucionalidad que permitiría ordenar lo que hasta ahora se ha constituido, bajo el amparo de esta (obsoleta) normativa vigente, en un muro de contención de facto y en contra de las tendencias internacionales. Ya que pretende poner a conversar y hacer entender varios conceptos existentes en torno a un único concepto: las cualificaciones. Que es lo que el mercado del trabajo, a nivel internacional, ahora se está exigiendo.

20 nov 2015

Sobre los objetivos de desarrollo (del milenio; ahora sostenible) de la ONU

Recientemente en la Asamblea 70 de las Naciones Unidas, organismo multilateral creado para facilitar una mayor armonía de convivencia humana, desde la geopolítica, entre los países de nuestra Casa Común -como la llama el Papa Francisco, al Planeta Tierra-, declararon una serie de objetivos de desarrollo humano, llamados de sostenibilidad, como segunda fase a los declarados en el año 2000 y denominados del mileno.


Esta declaración y estos objetivos, como meta compartida entre todos los miembros, se convierte en un gran referente para las políticas públicas de los diversos participantes de la asamblea para perfeccionar sus acciones de gobierno en procura de hacer más efectivo los propósitos del Estado en cuanto las aspiraciones ciudadanas. Entre ellas las políticas educativas para países, que como el nuestro, Colombia, ameritan un mayor esfuerzo de coordinación y decisión de política estratégica para que se convierta, por fin, en el verdadero motor de desarrollo, económico y social, al que todos los colombianos aspiramos.
Una invitación, en estas reflexiones, es leer estos informes y contribuir con el perfeccionamiento, en el ciclo mismo, de estas políticas educativas, en el que hacer los diversos gobiernos que confirman la estructura administra del Estado Colombiano.

Los que amamos la educación y nos interesa su mejor porvenir, estamos obligados a ello. 

21 jul 2015

Continuando con la propuesta de Política Pública sobre el SNET

Después de un gran recorrido de la política pública en Colombia, para la creación del Sistema Nacional de Formación de Capital Humano (CONPES 3674/10), que tiene como antecedente y soporte los lineamientos para la consolidación y el fortalecimiento del Sistema Nacional de Formación para el Trabajo (CONPES 81/04), el artículo 58 de la Ley 1753 de 2015 del Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018, que crea el Sistema Nacional de Educación Terciaria -SNET-, pone por fin la obligatoriedad para que el Estado Colombiano avance en esta necesidad, ya que los requerimientos de capital humano, con calidad y pertinencia, están limitando el avance del sector productivo del país.

El debate para esta creación debe seguir, con mayor profundidad y concreción de acciones. Por lo tanto se hace necesario ampliar la reflexión y promover la construcción de propuestas para esta construcción, para la configuración de un sistema educativo y formativo incluyente, en lo económico y social, para el País.

Por esta razón, replico aquí varias columnas que hasta el momento se han escrito, a raíz de esta iniciativa.

Lo primero es consultar el documento de política pública, publicado por el Ministerio de Educación Nacional.

Lo siguiente es darle una revisión a las siguientes columnas publicadas en medios impresos y digitales:



4 jul 2015

Política Pública y Educación Terciaria en Colombia

Después de un gran recorrido de la política pública en el País, desde la Constitución de 1991, la concepción de la educación y la formación como soportes para la formación del capital humano que requiere Colombia, con claras necesidades de inserción competitiva al mercado global, tiene en el actual Plan Nacional de Desarrollo "Todos por un nuevo País" 2014-2018 una interesante oportunidad de clarificarse con los propósitos de crear el Sistema Nacional de Educación Terciaria.

Este concepto, de acuerdo con la Clasificación CINE de la UNESCO, hace referencia con toda aquella formación y educación posterior a la educación secundaria. Por lo tanto nuestro sistema educativo y formativo colombiano deberá hacer una revisión de cómo está su estructura para clarificar sus definiciones y por lo tanto dar respuesta a este nuevo concepto, más ahora que Colombia quiere ingresar al Club OCDE.

Por ello resulta interesante poder asistir a este lanzamiento que Invita el Ministerio de Educación Nacional, donde se presentará en sociedad los lineamientos iniciales de esta propuesta. Que desde la política pública se concibe como relevante para la construcción colectiva. Conocer, Participar, Aportar y deliberar propositivamente y colaborativamente, en estas intenciones de política pública, es la clave para construir verdaderamente un nuevo País: más solidario, incluyente y próspero... no como frase política sino como idea de sociedad.

30 abr 2015

Lo que nos pasa, porque lo dejamos pasar

Hace unos años atrás, después de mis estudios de Maestría, me pregunté sobre los costos de oportunidad que genera para el desarrollo de las ciudades, así como para cualquier pueblo colombiano, la no continuidad de políticas públicas de interés colectivo. En otras palabras, más coloquiales, qué implica no seguir construyendo sobre lo construido.
Desde mi visión económica, no ortodoxa, existen muchos argumentos que demuestran, dependiendo del enfoque trascendente de las cosas, que los costos son relativos en cuanto a los fines políticos, de la continuidad –o no- de ciertas políticas públicas. En otras palabras, todo depende.
Pero como cualquier persona de bien, interesado de una convivencia social armónica, deseoso de un mayor bienestar colectivo, sin complicarme la vida pensando en lo que nos hace distintos –todo lo contrario, lo que nos hace semejantes-, considero que construir sobre lo construido es lo más sensato; aunque haya que pulir algunas cosas (porque la sociedad hay que recrearla).
Por lo anterior, cuando reviso lo que acontece en el País, por estos días, de manera general, observo que estamos viviendo nuestra propia realidad. Realidad histórica, como estructura institucional, construida y replicada, una y otra vez, y cuyos orígenes siguen vigentes. La incoherencia política e ideológica que sobre una visión de Estado-Nación aún no logramos concretar. Porque la consigna es: sálvese quien pueda, no de papaya pero aproveche toda la papaya que le den, etc.   
Esa lógica de desunión, de falta de caridad humana, de desconfianza y “viveza”, del que es avispado y verraco, del que es un duro y un putas, es la que ha logrado configurar la cultura social que hoy nos molesta tanto (pero cuando quien la evidencia es el otro). Porque no existe la conciencia colectiva que son esas las actitudes las que a todos nos afecta como sociedad. Y, por lo tanto, al no autocensurarnos, el ser conscientes que debemos alimentar nuestro propio auto-gobierno, es lo que alimenta, día a día, la institucionalidad que tanto nos distingue: ser legales en la forma (aparentar) pero ilegales en el fondo (aprovechar toda papaya puesta). Y de eso somos todos, incoherentemente, conscientes (empezando por nuestros políticos).
Ahora que estamos en los diálogos de paz en la Habana, entre el Gobierno Nacional y la FARC, en el paro de los Maestros Colombianos en cabeza de FECODE, en pulso político con el Ministerio de Educación Nacional, que cada día hay más colados en el Sistema Trans-Milenio en la Ciudad de Bogotá, entre otras muchas cosas, la pregunta que me hago es: ¿no es esto un mismo síntoma, como guion, de varias películas que a diario vemos en nuestra sociedad?
El deseo de construir una sociedad distinta a ésta, que tanto los molesta (en verdad), nos debe llevar a acordar (de fondo) una nueva manera de convivir y alcanzar un mayor progreso social. Y eso tiene que ver con el papel que debe jugar la educación en este nuevo ordenamiento social, a partir de la construcción de una nueva institucionalidad. Una institucionalidad incluyente, como lo postulan Acemoglu y Robinson @whynationsfail.
A mi modo de ver, por mi pasión en los temas educativos y formativos, dado el inobjetable contexto global y económico que nos rodea, con cambios vertiginosos en todos los procesos productivos, a causa de los mismos procesos de innovación y desarrollo tecnológico, que desafían los rígidos sistemas educativos y formativos, deberían ser los mismos procesos innovadores (disruptivos) de los sistemas educativos y formativos la solución, como respuesta a estos grandes desafíos.
La exclusión e incoherencia política (e ideológica) que el país ha mantenido hasta el momento (desde la misma independencia), sobre el papel de la educación y formación (práctica) en el desarrollo económico y social del país (con base en las ideas del libro "El Ideal de lo práctico" de Frank Saford), evidencia la triste construcción de la institucionalidad “no incluyente” que vive el país.

Por eso considero, aprovechando el momento político que estamos viviendo, donde la educación está por primera vez en el primer lugar de la agenda nacional, para que entre todos, padres de familia, docentes y gobierno, hagamos un verdadero pacto por la educación que este país merece; como verdadera estrategia de desarrollo económico y progreso social. Reconociendo que el sistema educativo debe tener buenos docentes, bien pagos y socialmente reconocidos como claves en esta apuesta. Y que las familias deben estar más comprometidas con un sistema educativo de calidad, donde la Co-Formación (Escuela/Docentes y Familia) sea un requisito fundamental en esta apuesta. Y que el Gobierno Nacional, con visión de Estado, promueva en el diseño y el desarrollo de políticas públicas necesarias –de largo aliento- para afianzar ese gran propósito de construir progresivamente una institucionalidad incluyente. Para la concreción de una prosperidad colectiva, desde la diferencia, la inclusión y la equidad.

24 mar 2015

Los desafíos de un País y la innovación educativa

Pensando en los desafíos presentes que el contexto global nos presenta, en materia de productividad y competitividad económica, pero también en materia de cohesión social (internacional, interregional e intercultural), el papel de la educación y los procesos formativos, de nuestros sistemas educativos, entran en un escenario obligado de reflexión y reconfiguración con miras a la construcción de un modelo o sistema distinto, que responda con oportunidad a estos y los futuros desafíos. Porque los acelerados procesos de innovación y desarrollo tecnológico están cambiando los paradigmas vigentes, además de corta maduración, en cuanto a los requerimientos del mundo productivo y social y, en consecuencia, el papel del sistema educativo y formativo de cada país.

Un ejemplo de ello es el caso Colombiano, con su reconfiguración como País atractivo -en el contexto internacional- para la inversión extranjera y las posibilidades -limitadas- internas para aprovechar esta promisoria tendencia.

El proceso de negociación con la Guerrilla de las FARC -la más histórica, violenta y numerosa que ha tenido el País- es otro escenario aún más promisorio para la inversión extranjera. Además para mejorar las condiciones de seguridad y desarrollo de todos los colombianos -sin restar importancia a los demás factores de violencia-. Por lo tanto pensar en un País, post acuerdo con la guerrilla de las Farc, aunado a los demás factores de éxito país, deberán estar acompañados de un  país más incluyente desde su sistema educativo y formativo. De allí que la innovación educativa deberá, con prontitud, responder y proponer a estos desafíos para mejorar la condición de todos, como parte de la labor que le corresponde al Estado; al Estado eficaz: procurar la felicidad de su pueblo.

Para promover la reflexión sobre este aspecto, les invito leer esta publicación del Profesor Cajiao en El Tiempo

16 mar 2015

La Educación La Formación en Valores

Hoy en día se está hablando mucho, tanto en el mundo académico como en el mundo productivo, de la necesidad de tener personas, gente de bien, trabajadores con buenas competencias, que le aporten positivamente tanto a la sociedad como a la actividad productiva. Y eso ¿cómo se logra?

Imaginar una personas de esas es pensar en las bases que ha tenido hacia atrás, que lo han construido, moldeado, tal cual está... y como eslabones de una cadena, el origen de todo es... su creación misma.. más, incluso.. el deseo, la irresponsabilidad, misma de quienes pensado, o no, decidieron traerlo al mundo.. y con ese acto, trasmitieron todos sus genes... y su historia de vida...

Por lo tanto pensar en cada eslabón hacia atrás es pensar en lo que le ha permitido su configuración.. si la educación o formación ha contribuido, o no, a mejorar ese perfil deseado.. por consiguiente, la pregunta es: ¿qué debe fortalecer o remediar la educación en ese proceso de educar o formar un buen ciudadano y una persona competente en el trabajo diario de futuro?.. pues lo que desde casa no se hizo... por lo tanto la necesidad de ahora, si bien desde el mundo productivo se exige que se requieren personas técnicas, lo que más se está exigiendo es que las personas tengan competencias de vida misma... por lo tanto volvemos al origen de todo.. y entonces ¿cuál es el papel de la educación y formación?

Esta es una muy buena reflexión para discutir.. y para explorar con mayores argumentos... así que aquí les dejo una muy buena contribución, haciendo click aquí.... 

9 feb 2015

Mitos educativos que se desmienten?

Por considerarlo de gran interés académico, en este, nuestro espacio de interacción, reproduzco un muy buen artículo para analizarlo. Tiene que ver con lo que concluyen algunos expertos internacionales en educación al analizar los resultados de las pruebas PISA.

Fuente: BBC


Todos lo quieren, pero no hay fórmulas y muy pocos lo logran.
Un sistema educativo exitoso es lo que buscan países alrededor del mundo, convencidos de que es la llave para transformar su futuro en un mundo complejo y competitivo.
Los países de América Latina están lejos de lograrlo, según indican sus malos resultados, año tras año, en el informe PISA, que compara el nivel educativo de cerca de medio millón de adolescentes de 15 años en 65 países y es elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
¿Deben estos países gastar más en educación? ¿Invertir más en tecnología? Si algo está claro es que no basta con copiar elementos de naciones con mejores resultados, como Finlandia o Corea del Sur.
Expertos de la OCDE analizan siete mitos desmentidos por las pruebas PISA.

Mito 1. Los estudiantes de hogares más pobres tendrán peor rendimiento

Los adolescentes en desventaja desde el punto de vista socioeconómico pueden lograr muy buenos resultados, según Andreas Schleicher, jefe de educación en la OCDE.
Estudiantes en una escuela en China
El 10% de familias más pobres en Shanghái tiene mejores resultados que el 10% más privilegiado en EE.UU.
Los resultados de PISA muestran que el 10% de los estudiantes de 15 años de familias más pobres en Shanghái, China, tienen mejores resultados en matemáticas que el 10% más privilegiado de la misma edad en Estados Unidos y varios países europeos, señaló Schleicher.
¿Cuál es la situación en América Latina?
"Los datos de PISA muestran que en países que tienen un PIB per cápita menor de US$20.000 –como los latinoamericanos– el aumento en el gasto en educación está estrechamente correlacionado con los resultados educativos", le dijo a BBC Mundo Daniel Salinas, experto chileno en educación internacional comparada de la OCDE y analista de PISA.(http://www.oecd.org/PISA/PISAproducts/PISAinfocus/49685503.pdf)
"Los países latinoamericanos tienen un gasto en educación por alumno que es significativamente menor, en términos absolutos, que el gasto promedio de los países de la OCDE".
"En algunos países como Brasil, Chile o Mexico, el gasto en educación como porcentaje del PIB ha aumentado desde 2000, lo que es una tendencia positiva. Pero todavía falta mucho por avanzar". (http://www.oecd.org/education/eag.htm)

Mito 2. Lo importante es cuánto se gasta en educación

"El éxito de un sistema educativo ya no es el resultado de cuánto dinero se gasta sino en qué se gasta", señaló Schleicher a la BBC.
Estudiantes hispanos en EE.UU.
Estados Unidos gasta más del doble por estudiante que Eslovaquia pero tiene resultados similares.
Corea del Sur es uno de los países con mejores resultados de la OCDE, pero gasta bastante menos que el promedio de los países de esta organización.
Y Eslovaquia gasta cerca de US$53.000 por estudiante entre los 6 y 15 años, pero tiene resultados similares que Estados Unidos, donde el gasto por estudiante es de US$115.000.
Los mejores resultados obedecen a varios factores, pero uno clave es el gasto en los profesores.
"Entre esos factores, invertir en la calidad de los profesores destaca entre los más importantes", le dijo Salinas a BBC Mundo.
Un ejemplo según el experto de PISA es el sistema desarrollado por Singapur en los años noventa para seleccionar, capacitar y remunerar a los profesores.
"Este sistema incluye el financiamiento completo de los estudios universitarios para los estudiantes de pedagogía, un salario docente (inicial y a lo largo de la carrera) competitivo comparado con otras profesiones, e incentivos al desempeño y al desarrollo profesional de los profesores, entre otros.(http://www.pearsonfoundation.org/oecd/singapore.html)

Mito 3. Las clases con menos alumnos son mejores

La reducción de los grupos ha sido una de las principales causas del aumento en el gasto por estudiante en muchos países en la última década, señala Schleicher.
Pero los resultados de PISA no revelan una correlación entre el tamaño de las clases y el rendimiento.
Y la clave, nuevamente, es invertir en los profesores.
"Los sistemas educativos con mejores resultados en PISA tienden a priorizar sistemáticamente la calidad de los profesores por encima del tamaño de los grupos", señala Schleicher.
Alfonso Echazarra, experto de la OCDE en estadística social y analista de PISA, le dijo a BBC Mundo que además del salario competitivo, otro factor importante es el "estatus social que los profesores tienen en la sociedad".
"En el informe TALIS 2013 hay información respecto a las percepciones de los profesores sobre la consideración social de su profesión. En países como Singapur o Finlandia los profesores consideran que se les valora mucho más que en Francia, España o la República Eslovaca".

Mito 4. Equidad vs. selección académica

Muchos creen que un sistema no selectivo promueve la equidad, mientras que un sistema basado en la selección según el rendimiento académico promueve la excelencia.
Padres en Corea de Sur encienden velas antes de los exámenes de sus hijos
Padres en Corea del Sur encienden velas en la víspera de los exámenes de sus hijos.
Sin embargo, las comparaciones internacionales muestran que la equidad no es incompatible con la mejor calidad. Los sistemas educativos con mejores resultados combinan ambos factores.
Ninguno de los países con altos niveles de estratificación está entre los primeros en rendimiento.
El éxito del sistema educativo depende de factores cuya contribución individual no siempre es fácil de determinar, según Alfonso Echazarra.
"El éxito de Shanghái reside en una combinación de factores cuya contribución individual no siempre es fácil de determinar: importancia de la educación en la cultura popular, aprendizaje de experiencias internacionales, innovación educativa, rigurosidad en la implantación de las reformas, universalización de los programas educativos, programas de alfabetización para adultos, ingeniosa combinación entre experimentación local y planificación centralizada, política educativa proactiva, etc". (http://oecdeducationtoday.blogspot.fr/2014/05/education-in-21st-century-five-lessons.html)

Mito 5. El mundo digital requiere agregar materias nuevas

"El mundo moderno no nos premia por lo que sabemos, sino por lo que podemos hacer con lo que sabemos", le dijo Schleicher a la BBC.
Manos de un niño con un lápiz sobre un cuaderno
Es mejor enseñar pocas materias en profundidad que agregar muchas materias.
Cuando se puede acceder a tanto contenido en Google y las habilidades se están digitalizando y los trabajos cambian rápidamente, el foco debe ser que los alumnos puedan manejar formas complejas de pensar y trabajar y se conviertan en lifelong learners, personas que tienen el hábito del aprendizaje de por vida, agrega Schleicher.
Los sistemas educativos con mejores resultados no tienen currículos vastos pero de poca profundidad, sino que se concentran en enseñar unas pocas materias en gran profundidad.
"En 2012, PISA evaluó en qué países los estudiantes tienen mayores capacidades de analizar y resolver problemas financieros, por ejemplo, relacionado con cuentas bancarias", le explicó Salinas a BBC Mundo.
"Los países que han creado programas específicos de educación financiera no obtienen tan buenos resultados en esta dimensión como otros países cuyos programas generales de matemáticos son de excelencia".
"Para Latinoamérica esto puede ser visto como una invitación a mejorar la calidad de la enseñanza en las asignaturas fundamentales, y a enfocar esa enseñanza no en la memorización de contenidos sino en su aplicación crítica y creativa a nuevos contextos".

Mito 6. Para tener éxito hay que nacer con talento

Algunos psicólogos en el pasado sostenían que el rendimiento académico depende más de la inteligencia heredada, que del esfuerzo.
Niño con un cuaderno
"En Finlandia tanto los alumnos como los profesores creen que todos los estudiantes son capaces de lograr muy buenos resultados".
Una comparación de estudiantes en las pruebas PISA indica que los profesores en general esperan menos de los estudiantes de hogares con mayor desventaja socioeconómica. Y muchas veces son los propios estudiantes y sus padres los que tienen bajas expectativas.
"Es poco probable que un sistema educativo logre situarse a la par de los países con mejores resultados mientras no acepte que todos los adolescentes pueden rendir a niveles muy altos", le dijo Schleicher a la BBC.
"En Finlandia, Japón, Singapur, Shanghái y Hong Kong, tanto los alumnos, como los padres, y los profesores y la sociedad en general comparten la creencia de que todos los estudiantes son capaces de lograr muy buenos resultados".
"En estos sistemas educativos, las altas expectativas a nivel universal no son un mantra sino una realidad".

Mito 7. La inmigración baja el nivel

Integrar estudiantes de diferentes comunidades en el sistema educativo puede ser un desafío para muchos países.
Sin embargo, los resultados de PISA muestran que no hay una correlación entre el porcentaje de estudiantes de familias inmigrantes y el rendimiento a nivel general para ese país, afirma Schleicher.
Incluso los alumnos con experiencias similares de inmigración pueden tener resultados muy diferentes. Ello muestra que más importante que de dónde vienen los estudiantes, es a qué colegio van.
PISA maneja el concepto de "estudiantes resilientes", que "a pesar de provenir de familias socioeconómicamente desaventajadas, se sobreponen a sus circunstancias de origen y alcanzan resultados educativos de excelencia", explicó Salinas a BBC Mundo.
"En los países latinoamericanos la proporción de estudiantes resilientes es comparativamente baja. Esto puede deberse a la magnitud de las barreras socioeconómicas en la región y su influencia sobre la autopercepción y motivación de los estudiantes más vulnerables".
"Una manera de mejorar en esta dimensión es fortalecer el clima escolar mediante un vínculo más estrecho entre las escuelas y los apoderados".(http://www.oecd.org/PISA/PISAproducts/PISA-againsttheoddsdisadvantagedstudentswhosucceedinschool.htm)

3 feb 2015

Una nueva "educación" para un proceso "formativo" más cercano a la "realidad"?

Comenzando el Siglo XXI nos hemos encontrado con un interrogante muy grande: ¿qué sucederá con la educación en cuanto a los cambios vertiginosos de la tecnología?

El mundo actual está provocando tensiones muy grandes en cuanto a los requerimientos del mundo "productivo" y las capacidades del mundo educativo y formativo. Y la brecha de pertinencia de que tanto se habla siempre se ha convertido en un gran reto. Y al parecer, a pesar de los esfuerzos, la brecha es cada vez más grande.

Por consiguiente: ¿es hora de "re-pensar" los procesos educativos y formativos? Re-pensar para hacerlos más cercanos a los permanentes cambios tecnológicos de los procesos productivos -y también sociales-?

Una gran pregunta para abordar la complejidad de los postulados de las teorías de capital humano y la contribución del conocimiento a los procesos de productividad y competitividad de las naciones. Y por lo tanto al papel de los sistemas educativos/formativos.

Aquí una muestra: la  Escuela en la Nube

23 dic 2014

Hay en estos momentos una gran preocupación por el devenir de la educación terciaria en Colombia. Y ello tiene que ver con las posibilidades, u oportunidades sociales y laborales, de los jóvenes colombianos que logran terminar la educación básica y consiguen entrar a la educación media, como espacio de mayores posibilidades de vida futura; ya sea para el cumplimiento de los requisitos básicos para ingresar al mundo productivo básico o para avanzar en las concepciones de la educación superior, pero también de la formación profesional -nuevo concepto que el país, salvo con el SENA, se comienza a preguntar en qué consiste-.

Sobre este escenario, el país enfrenta no sólo los desafíos de la educación media. También cómo articular todo el sistema educativo del país, desde la educación inicial, con el programa de Cero a Siempre, hasta la educación universitaria de nivel superior -como los doctorados-. Y en el intermedio de esta trayectoria, la formación profesional comienza a requerir un espacio de definiciones, conforme el modelo de desarrollo de país, soportado en un sistema educativo y formativo más articulado.


Pensar en un sistema articulado, debe implicar pensar en un sistema que parte con unas mismas bases compartidas, en bases sólidas superpuestas, como soporte para todo lo siguiente. Y eso quiere decir en la configuración clara de la educación inicial -Primera Infancia, CINE 0- como estructuración de las bases del sistema; levantamiento de soportes -Básica, primaria y secundaria, CINES 1 y 2-; orientación arquitectónica de los pisos que se quieren construir, con dos estilos; el Académico -tipo A- y el profesional -tipo B-, desde la educación media.

Aquí hay un enorme desafío por construir socialmente lo que queremos de nuestra sociedad y nuestro sector productivo...

Que el debate se abra....

Las Competencias

Discurso Steve Jobs - Apple.......

http://youtu.be/MHFIeDXgyBw

¿Sabia Usted que....?

¡Basta de Historias! La obsesión latinoamericana con el pasado y las 12 claves del futuro

Una entrevista de CNN con Andrés Oppenheimer (periodista y editor del Miami Herald para América Latina) quien lanza su libro “¡Basta de Historias! La obsesión latinoamericana con el pasado y las 12 claves del futuro”.

Habla sobre la importancia de la educación para el desarrollo de nuestros países y señala el papel que, para el mejoramiento de la calidad educativa, deben cumplir el Gobierno, los docentes, los empresarios, el sindicato.

Comparto las dos sesiones de toda la entrevista, porque contiene planteamientos muy interesantes.

Entrevista - Primera parte (15 minutos)

Entrevista - Segunda parte (8 minutos)

Vea también esta nota periodística en el Herald

Vea también esta nota periodística en el Tiempo

.. y esta otra



Nuevo paradigma en la Educación

Corte Constitucional ORDENA

La Corte Constitucional en Colombia ordena intérpretes para Sordos en el Sistema Educativo...

Un tema de interés para la inclusión social.... miremos...

Colombia 2025

Japones hablando sobre Colombia - JCI Colombia

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